ANUNCIOS PDUSA

TweetMeme

Fundacion Dominicana CULTURARTE de New York

Fundacion Dominicana CULTURARTE de New York
CULTURARTE

I SIMPOSIUM ENERO 2010

I SIMPOSIUM ENERO 2010
MUJERES POETAS FUNDACIONALES

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Hacia donde inclino mi alma?


¿Hacia donde inclino mi alma?

Un misterio une mis tormentos con Wilde y Ostrovski. No puedo pasar por alto que una punzada me redime a las viejas lecturas de ¿Por quién doblan las campanas? Inserto aquí la lectura desmadejada de Hemingdway como si entre una obra y otra existiese un puente. Así es. Paso al orden primigenio de prioridad. Wilde que siempre tuvo sobriedad hacia reconocer la virtud ajena y que jamás se excedió en elogios; si tuvo la grandeza única de admirar y leer a sus contemporáneos, dijo al leer un libro de un amigo suyo: “Sólo me inclino al talento”. Ostrovski que hizo de la vida un ritual al más bello acontecimiento de la existencia humana, pudo hilvanar las fibras del acero; más que todo hizo homenaje póstumo a la lealtad. Hemingdway que se hizo catador del tañido leve de campanas, inclinó su agudo olfato al más deslumbrante objetivo de la modernidad: el Individualismo. Para ello, tuvo dos aliados: El viejo y el mar. Para aquella época yo estaba en el pretil de la adolescencia, esa etapa donde surge una premonición que siempre se cumple: vivo ahogado en esas mismas lagunas de dudas donde casualmente, según luego leí, reposan los tormentos de Sábato. Con la ambivalencia de un niño que intenta dar su primer paso, no dejo de preguntarme: ¿Hacia donde inclino mi alma? De mi padre, hombre de pura raralia que apenas escribía su nombre en letras engorrosas, aprendí a inclinar mi alma hacia un sentimiento noble: Honrar la virtud ajena. Siempre he honrado en Jorge su desprendimiento; su lealtad, y mas que todo, la elegancia con que aprecia la vida.


-R. A. Ramírez-Báez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario